domingo, 23 de diciembre de 2018

Carta semanal del Obispo de Lleida

La Navidad
Queridos diocesanos:
Para los cristianos es bien claro que el Nacimiento de Jesús no es una mera fiesta repetitiva, sino una celebración, un recordatorio que actualizamos mirado la eternidad, como síntesis de la proclamación y vivencia de nuestra fe. La celebración de este año es una ocasión nueva para nuestra vida, en permanente conversión al Señor.  Él, al nacer como uno de nosotros, se integra en nuestra historia, la acompaña y posibilita un horizonte distinto en nuestras  relaciones humanas y en el modo de dirigirnos al Padre.

Las circunstancias que nos envuelven son distintas cada año. La problemática social, el ambiente familiar, la dedicación profesional, incluso nuestros altibajos personales, hacen que participemos de la fiesta con matices diferenciados. Nuestra percepción será distinta según los condicionamientos externos o las emociones de cada uno. Todos lo podemos comprobar si paramos un poco el ritmo acelerado de nuestra vida, hacemos silencio y nos preguntamos por el significado profundo de lo que celebramos.
Los cristianos no somos distintos a los demás en la apreciación de los acontecimientos festivos. Pero añadimos siempre el componente religioso a nuestra celebración. No puede ser de otra manera. Y en el centro de la celebración siempre nos encontramos con la persona de Cristo. De un modo significativo lo vive nuestro mundo en este tiempo de la Navidad, donde la alegría, la bondad y la felicidad muestran su mejor rostro. Tanto los creyentes, como quienes se han alejado de la fe o sostienen su vida en otros fundamentos vitales. Los que seguimos las enseñanzas de Cristo vivimos con intensidad estos días, y queremos participar de la alegría de los demás contribuyendo con nuestra actitud a glorificar a Dios y a proclamar la incontrovertible dignidad del ser humano. 
Cristo es el centro de nuestras miradas, y deseamos transmitir los sentimientos navideños a los demás con autenticidad. Ese es el propósito de todo cristiano que, a su modo, lo ha vivido y lo ha dado a conocer. Con palabras del Papa Pablo VI, canonizado el pasado mes de octubre, y como homenaje a su memoria, querría felicitaros la Navidad de este año:
“En Crist ho tenim tot!
Per a nosaltres Crist ho és tot!
Si desitges guarir la teva ferida, ell és el metge; 
si t’abruses de febre, ell és la font reparadora; 
si estàs oprimit per les culpes, ell és la justícia;
si necessites ajut, ell és la força;
si tems la mort,ell és la vida;
si desitges el cel, ell és el camí, 
si defuges les tenebres, ell és la llum; 
si necessites aliment, ell és el menjar”.
Que en vuestras familias se pueda celebrar con armonía cristiana el Nacimiento del Señor. Que podáis comunicar a todos la felicidad que entraña este acontecimiento.
Con mi bendición y afecto.                           
+Salvador Giménez, obispo de Lleida.