domingo, 16 de junio de 2019

Carta semanal del Obispo de Lleida

Asuntos que hieren (2)
Queridos diocesanos:
Recordáis que el domingo pasado escribía sobre un asunto que hiere mucho a nuestra Iglesia, los abusos sexuales cometidos por algunos responsables o colaboradores de nuestras comunidades. Era una especie de reflexión personal. En este segundo comentario quiero informar y resumir el documento del papa Francisco del pasado 7 de mayo, titulado Vos estis lux mundi (Vosotros sois la luz del mundo). Da orientaciones y normas concretas para todos los católicos sobre este asunto y señala de forma obligatoria el modo de actuación que los pastores deben aplicar.


Es cierto que la conmoción ha sido muy grande entre nosotros cuando nos hemos percatado de las dimensiones del problema que, por otra parte afecta a todos los estamentos de la sociedad. No es exclusivo de la Iglesia pero ésta debe poner los medios para que no se repita ni un solo caso más en su seno. No se puede ignorar o banalizar el problema porque degrada al ser humano y resta credibilidad y confianza en el mensaje que ella misma anuncia.

Los medios que la Iglesia ha desplegado han sido variados. Para muchos parece que en su aplicación ha faltado contundencia o se han comprobado como insuficientes. Sin embargo podemos afirmar que en los últimos cuatro años, ha habido gran cantidad de reuniones a diversos niveles, se ha escuchado la voz de víctimas y expertos, se han tomado decisiones valientes, se han dictado normas claras de actuación. Dos últimos datos: el Papa reunió a todos los presidentes de las Conferencias Episcopales del mundo en Roma el pasado mes de febrero para tratar este asunto; no se había hecho nunca. Los obispos, reunidos el pasado mes de abril en la Conferencia Episcopal Española, solicitaban de la Santa Sede una normativa clara que obligara al conjunto de las diócesis de nuestro país. Sin contar las iniciativas que muchos obispados han tomado para acometer este dramático asunto.

Finalmente un breve comentario sobre el citado documento del Papa. Hay una pequeña introducción que define la cuestión, centra la importancia del tema y la responsabilidad que cada uno asume; fija su mirada sobre todo en los pastores de la Iglesia a los que obliga a actuar con claridad y sin ambigüedades.
Ante una noticia o una denuncia, la obligación inmediata de informarse de los hechos y de informar a las instancias civiles y eclesiásticas. No sólo cuando se refiera a abusos a menores, con ser muy grave, sino a todos los restantes. Se debe rechazar y reprobar cualquier tipo de encubrimiento. Total transparencia y radical protección a las personas vulnerables, cuidando y acompañando, en todos los órdenes, a las víctimas o a los que denuncian, tras una inicial investigación con garantías de verosimilitud. Respeto siempre a las leyes civiles de cada país. Especifica normas concretas y exigentes para los obispos en sus diócesis recurriendo incluso a la ayuda de los Metropolitanos. Comisiones diocesanas o territoriales de investigación, de acompañamiento y de reparación de los daños causados, utilizando el recurso de los laicos expertos en cualquier ámbito de la actividad humana. También tiene en cuenta la presunción de inocencia ante una acusación por lo que supone de destrucción de la persona si es producto de la falsedad o es una calumnia.

Es muy rico el documento. Lo tenéis en la página web del obispado, de la Conferencia Episcopal y de la Santa Sede. Leedlo.

Con mi bendición y afecto.                         
  + Salvador Giménez, Obispo de Lleida.