domingo, 13 de enero de 2019

Carta semanal del Obispo de Lleida

La unidad de los cristianos
Queridos diocesanos:
Habéis constatado que un domingo del mes de enero lo dedico a un comentario sobre esta importante iniciativa de rezar por la unidad de todos los cristianos. Es una Semana de Oración, del 18 al 25 de enero, en la que todas las comunidades piden al Señor «que sean uno, como tú, Padre en mí y yo en ti» (Jn 17,21). Estas fechas fueron propuestas en 1908 por Paul Watson para cubrir el período entre la fiesta de san Pedro (la Cátedra) y de san Pablo (la Conversión). Desde un principio se denominó Octavario y fue bien aceptado por todos. A este tema se le dio especial importancia en el Concilio Vaticano II (1962-1965) y más tarde, en el año 1995, el papa san Juan Pablo II publicó una encíclica muy hermosa que tituló Ut unum sint en la que explica cómo se puede concretar ese deseo-mandato del Señor en estos momentos.

La semana tiene un lema que pretende configurar el sentido de la oración y de las acciones litúrgicas que se celebren. El texto bíblico para este año está tomado del libro del Deuteronomio (16,20) «Actúa siempre con toda justicia». En un mundo en el que la corrupción, la codicia y la injusticia crean desigualdad y división, la oración es un medio ideal para luchar contra este mal, sabiendo que también nosotros, cristianos y comunidades, muchas veces somos cómplices de esa situación tan extendida por la geografía y que tan profundamente se asienta en el corazón del ser humano. A pesar de todo, estamos llamados a dar testimonio común a favor de la justicia y ser instrumentos de la gracia sanadora de Cristo para un mundo quebrantado.
Los materiales y las indicaciones para este año han sido preparados por cristianos de Indonesia. Este país, de 265 millones de habitantes, tiene sólo un 10% de cristianos, de distintas tradiciones; prácticamente el resto es población musulmana. Posee más de 17.000 islas, unos 1.340 grupos étnicos diferentes y más de 740 lenguas locales, si bien han conseguido estar unidos en su pluralidad por una lengua nacional, el indonesio. Gran parte del crecimiento del país se ha basado en un sistema que tiene en su corazón la competitividad. La corrupción está presente en muchas formas; infecta la política y los negocios, con consecuencias devastadoras para el medio ambiente. Además, la brecha entre ricos y pobres ha aumentado mucho.
En tal contexto, las comunidades cristianas toman conciencia nuevamente de su unidad al jun tarse ante una misma preocupación y para dar una respuesta común a una situación injusta. Movidos por ello, los cristianos de Indonesia encontraron que las palabras del Deuteronomio, que figuran como lema, hablaban poderosamente a su situación y a sus necesidades. Es cierto que el contexto de la frase está en un capítulo que tiene como tema central las fiestas que el pueblo de la Alianza debía celebrar. Descubrirá más adelante que la fiesta que anuncia y realiza Jesús es el banquete de la Nueva Alianza al que todos estamos llamados, sobre todo los que tienen hambre y sed, «porque suyo es el reino de los cielos» (Mt 5,6-10). Para profundizar en la reflexión sobre la unidad y la justicia, se ha escogido un desarrollo temático para cada día.
Desde estas líneas os pido a todos que participéis en cuantos actos organicen vuestras parroquias y comunidades. La Delegación Diocesana de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso hace un trabajo intenso de animación a lo largo del año. Estamos muy agradecidos por ello ya que nos impulsa a orar y trabajar por la unidad de los cristianos.
Con mi bendición y afecto.
† Salvador Giménez Valls
Obispo de Lleida